La Masonería

La francmasonería o masonería se define a sí misma como una institución discreta de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica fundada en un sentimiento de fraternidad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad a través de la razón y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada "Gran Logia", "Gran Oriente" o "Gran Priorato".

Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o "especulativa" ha sido descrita a menudo como un sistema particular de moral ilustrada por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno.

La historia institucional de la masonería presenta numerosas disidencias, cuyas principales causas, con importantes matices y derivaciones, están relacionadas con la admisión de la mujer en la masonería, la cuestión de las creencias religiosas o metafísicas, la naturaleza de los temas tratados o la forma de trabajar de las logias, así como con las bases sobre las que se fundamenta la regularidad masónica. La existencia de distintos puntos de vista sobre estos y otros temas ha dado lugar al desarrollo de distintas ramas o corrientes masónicas, que a menudo no se reconocen entre ellas.

Las Sociedad del Anillo

La Sociedad del anillo fue una sociedad secreta de carácter político que existió en España durante el trienio constitucional (1820-1823), siendo sus miembros conocidos como los anilleros.

Estaba organizada por Martínez de la Rosa, el conde de Toreno, el duque de Frías y Calatrava y el duque de Anlona, que era su presidente, agrupaba a una serie de elementos liberales muy moderados, salidos de la masonería en su mayor parte, que llevaban una sortija para darse a conocer entre sí.

Su programa político se orientaba hacia una reforma de la constitución en sentido moderado, con introducción de un sistema bicameral; parece que contaban con obtener la aprobación del propio Fernando VII. El fracaso del golpe de fuerza realista de julio de 1822, hundió a los anilleros, junto con todo el partido moderado.