Comuneros: objetivos, estructura y simbología

Se autodenominaban confederación, porque era una unión libre y espontánea de todos los alistados en las diferentes "fortalezas" del territorio español. Su objetivo era conseguir con todos los medios que tuviesen a su alcance la libertad del género humano y proteger y sostener los derechos del pueblo español frente a los abusos del poder arbitrario, evitando que la revolución liberal retrocediese, así como socorrer a los menesterosos. Para ello se enfrentaron especialmente al "Plan de cámaras" de los liberales moderados, quienes proyectaban una reforma de la Constitución de Cádiz que reformara sus aspectos más progresistas.

Se dividía en Merindades y Comunidades, y dentro de estas en Torres, Fortalezas y Castillos. Estaba dirigida por una asamblea suprema compuesta por los siete individuos más ancianos residentes en la capital y los procuradores, nombrados por las comunidades.

El primer acto de nota de los comuneros fue terrorista: el asesinato de Matías Vinuesa, capellán de honor del rey y conspirador absolutista, párroco de Tamajón.

Aunque fue detenido en febrero de 1821 por haber conspirado para devolver el poder absoluto a Fernando VII, el sacerdote fue juzgado y condenado solamente a diez años de prisión, pena que pareció tan leve que una turbamulta de comuneros asaltó la cárcel donde se hallaba el 4 de mayo y le dieron muerte a martillazos. No se detuvo a nadie por este acto y los comuneros empezaron a jactarse de pertenecer a la ya no tan secreta sociedad luciendo pequeños martillos de plata en los puños del bastón, en la solapa o en la pechera de la camisa junto a la banda morada. Fue esta banda morada la que luego pasó a ser una franja de la bandera tricolor de la República, y tanto esta como el martillo fueron así señales o símbolos de pertenencia a esta sociedad, así como la canción del "Trágala`", especialmente injuriosa para los absolutistas.

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