Miembros de la Orden de los Iluminados

Los Iluminados tuvieron algo de éxito: a comienzos del año 1780 llegó la orden en setenta ciudades del reino a tener entre mil quinientos y dos mil miembros, de los cuales algo de un tercio eran masones. Los puntos clave eran Baviera y las ciudaditas turingias Weimar y Gotha; fuera de Alemania sólo puede demostrarse su presencia en Suiza.

El sociohistórico Eberhard Weis investigó exhaustivamente la estructura social de la orden y descubrió que cosa de un tercio de sus miembros eran nobles, por lo menos un doce por ciento, clérigos. Casi el setenta por ciento de los iluminados habían recibido formación académica, el número de trabajadores manuales rondaba un veinticinco por ciento, un número muy superior al de los comerciantes, que con un diez por ciento estaban claramente infrarrepresentados. Casi la mayoría de los iluminados, casi las tres cuartas, se componía de funcionarios y demás trabajadores públicos, que de cara a la meta de la organización de derribar el estado absolutista, no puede sorprender. El mismo Weishaupt presumía en 1787 con orgullo, que la orden había conseguido incorporar a más de un décimo del funcionariado bávaro. Especialmente significativo era este éxito de infiltración en los colegios censores bávaros, que hasta la intervención del príncipe elector en 1784, se componía casi exclusivamente de iluminados. Y acorde fueron las intervenciones de la autoridad: se prohibieron escritos de exjesuítas y otros antiilustrados o escritos clericales, incluso hasta libros de rezos, y en cambio se fomentó la literatura ilustrada.

Este éxito temporal no puede engañar de que la orden estaba compuesta en su mayor parte de académicos secundones, que acudían a ella, porque se esperaban posibilidades, una oportunidad, correlacionada con el concepto de infiltración de Weishaupt. Estas metas les resultaban desconocidas a los novatos. La meta real, a saber, la de formar a las elites políticas e intelectuales de la sociedad, la consiguieron poco. De las esperadas excepciones mencionadas (Goethe, Herder, Knigge), todos los representantes significativos de la baja ilustración alemana o se mantuvieron apartados (Schiller, Kant, Lessing, pero también Lavater) o se salieron decepcionados por la rígida estructura (Nicolai). De una amenaza real de los estados bávaros por «el ratón de biblioteca Weishaupt y sus camaradas, utopistas en el buen y en el sentido ridículo» no puede haber duda, pero sí que «el reto que les supuso a los viejos poderes fue, incluso de esta forma tan domada, aún demasiado grande.

Las Damas Blancas: Historia y Mito

La mayoría de las sociedades secretas femeninas están en sus orígenes relacionadas al culto al misterio de la vida y de la fecundidad.
En este caso de las Damas Blancas, sus raíces están en el culto griego a la diosa Afrodita.


Afrodita

Afrodita es la diosa griega del amor, la lujuria, la belleza, la sexualidad y la reproducción.
Aunque a menudo se alude a ella en la cultura moderna como "la diosa del amor", es importante señalar que normalmente no era el amor en el sentido cristiano o romántico, sino el amor como atracción física o sexual.

Según la mitología griega, Afrodita no tuvo infancia: en todas las imágenes y referencias nació adulta, núbil e infinitamente deseable.
Debido a su inmensa belleza, Zeus temía que Afrodita fuera la causa de violencia entre los otros dioses. Por ello la casó con Hefesto, el severo y malhumorado dios del fuego y la fragua.
Sin embargo Afrodita, aún casada con Hefesto, no fue fiel, y mantuvo frecuentes romances con otros dioses, especialmente con el poderosísimo Ares, aunque también con Dionisos y Hermes.
También tuvo amantes entre los mortales, como Adonis, Anquises, Faetón y Kratos, entre otros.

Afrodita tenía sus propios festivales, las Afrodisias, que se celebraban por toda Grecia pero particularmente en Atenas y Corinto. En el templo de Afrodita ubicado en la cima del Acrocorinto (antes de la destrucción romana de la ciudad en 146 a. C.) las relaciones sexuales con sus sacerdotisas eran consideradas un método de adoración a la diosa. Este templo no fue reconstruido cuando la ciudad se refundó bajo dominio romano en 44 a. C., pero es probable que los rituales de fertilidad perdurasen en la ciudad, cerca del ágora.


Venus

Venus era una importante diosa romana relacionada principalmente con el amor, la belleza y la fertilidad, que desempeñaba un papel crucial en muchas fiestas y mitos religiosos romanos, pero desde el siglo III a. C., la creciente helenización de las clases altas romanas la identificó como equivalente de la diosa griega Afrodita.

Su culto empezó en Ardea y Lavinio (Lacio). El 15 de agosto de 293 a. C. le fue dedicado su templo más antiguo del que se tiene constancia, y el 18 de agosto se instituyó la fiesta llamada la Vinalia Rustica. El 25 de abril de 215 a. C. le fue dedicado un templo fuera de la Porta Collina en la colina Capitolina para conmemorar la derrota romana en la Batalla del Lago Trasimeno.


Cristianismo

El culto de Venus fue desterrado por el cristianismo, como todos los cultos paganos.
Sin embargo fue mantenido en secreto por diferentes grupos, no necesariamente compuestos por mujeres exclusivamente.
Pero hacia el 1200 comienzan a aparecer alusiones literarias al culto a la diosa, así como diversas leyendas medievales, ahora sí, ya convertido en un culto exclusivamente femenino rodeado de misterio, como por ejemplo la leyenda de Tannhäuser.

Esta historia alemana cuenta que el caballero y poeta Tannhäuser halló el Venusberg, una montaña con cuevas que contenían el hogar subterráneo de Venus, y pasó un año adorando allí a la diosa. Tras abandonar el Venusberg, Tannhäuser tuvo remordimientos y viajó a Roma para preguntar al papa Urbano IV si era posible que le absolvieran sus pecados.
Urbano contestó que el perdón era tan imposible como lo sería que su báculo floreciese. Tres días después de que Tannhäuser se marchara, el báculo de Urbano floreció. Se enviaron mensajeros a buscar al caballero, pero éste ya había regresado al Venusberg y nunca volvió a ser visto.

Se ha afirmado que el Venusberg no es más que uno de tantos grupos, de las por entonces llamadas Damas de la Rosa Blanca, que habría sido descubierto por Tannhäuser, y que el caballero habría cedido a la tentación de aprovechar aquel descubrimiento en provecho propio.
De las clases altas romanas, a la nobleza de la Edad Media europea, el culto se habría mantenido, aunque sufriendo transformaciones en su interacción con otros cultos paganos.


Siglo XVIII

Con el debilitamiento del poder de la Iglesia, y la proliferación de sociedades secretas, las cortes europeas serían el caldo de cultivo ideal para la reaparición de la leyenda de las Damas Blancas.
Lejos ya de sus connotaciones religiosas, la organización vuelve a ser mencionada con insistencia, siempre vinculada a mujeres de las familias nobles.
El carácter apolítico de la organización, así como el hecho de que sus integrantes fueran exclusivamente mujeres, contribuyó a que nunca fuera vista como un riesgo para el poder de turno, como sí lo serían otras sociedades secretas masculinas.
Sin embargo ese mismo menosprecio hizo que nunca fueran infiltradas como sí lo serían las demás sociedades secretas.

Esto ha tenido como consecuencia, por una parte un profundo desconocimiento de su funcionamiento interno y por otro que desde muchos círculos intelectuales se descartara la existencia de esta sociedad de mujeres.
Quienes defienden la existencia de las Damas Blancas argumentan que estas dos son las causas más importantes por las que las Damas Blancas han permanecido en las sombras hasta nuestros días. Para quienes aseguran que las Damas Blancas existen, la ignorancia y la incredulidad son la mejor defensa de esta organización.

Carbonería

Carbonarios (carbonari en lengua italiana, traducible en lengua castellana como "carboneros") eran los miembros de una sociedad secreta denominada Carboneria (traducible como "carbonería" en lengua castellana), fundada en Nápoles durante los primeros años del siglo XIX en el contexto de la ocupación napoleónica de Italia (1805-1814) sobre valores nacionalistas y liberales. Su modelo organizativo y sus procedimientos conspirativos e insurreccionales la convirtieron en un modelo que se extendió mediante simpatizantes e imitadores por toda Italia, e incluso fuera de ella, especialmente en los países de Europa suroccidental y a partir de núcleos de italianos emigrados o exiliados (organizaciones similares se denominaron carbonarios en España, Carbonária en Portugal, o Charbonnerie en Francia3 ); todo ello en el contexto histórico de los movimientos revolucionarios liberales de la primera mitad del siglo (revolución de 1820, revolución de 1830, revolución de 1848). En la segunda mitad del siglo estos movimientos terminaron produciendo la unificación italiana (el Risorgimento), que culminó en 1870.

Su denominación se derivaba de la imitación del simbolismo y el ritual del oficio de los carbonari, es decir, el gremio de los que preparaban el carbón y lo vendían; de un modo equivalente a como la masonería se identificaba con los gremios de la construcción.

Como en toda sociedad secreta, quien se inscribía en la Carboneria no podía conocer todas las finalidades de la organización en el momento de su adhesión: los iniciados eran de hecho llamados inicialmente apprendisti ("aprendices") y sólo con el tiempo se convertían en maestri ("maestros"). Se exigían juramentos de fidelidad y secreto, cuya contravención se castigaba con la muerte.
La organización, de tipo jerárquico, era muy estricta: los núcleos locales, llamados "baracche ("barracas" o "barracones"), se reunían en aglomeraciones más grandes, llamadas vendite ("ventas"), que a su vez dependían de las vendite madri ("ventas madre") y de las alte vendite ("altas ventas"). De lo demás se conoce poco con certeza, y el hecho que las fuentes historiográficas no proporcionen informaciones seguras es consecuencia, obviamente, de lo poco fiables que puede ser la documentación de actividades que sus propios miembros se esforzaban en mantener secreta, y que si eran descubierta por la policía, podía tener como consecuencia la cárcel o incluso el patíbulo.

Con el nombre de Alta Vendita se publicaron en 1859, a iniciativa del papa Pío IX, unas presuntas instrucciones de la cúpula carbonaria para infiltrarse en la jerarquía vaticana.

Los adeptos de la Carboneria aspiraban sobre todo a la libertad política y a un gobierno constitucional. Pertenecientes en gran parte a la burguesía y a las clases sociales más elevadas, se habían dividido en dos sectores o logias: la civil, destinada a la protesta pacífica o a la propaganda, y la militar, destinada a las acciones armadas.

Muchas personalidades de la Italia del Risorgimento se adhirieron al movimiento, de manera explícita o implícita; como Silvio Pellico, Antonio Panizzi, Giuseppe Mazzini, Ciro Menotti, Piero Maroncelli, Carlo Bianco di San Jorioz o Federico Confalonieri.

Orígenes de la Masonería

Una de las leyendas más importantes de la francmasonería atribuye a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén, la fundación de la orden masónica. Algunos textos retrotraen el origen de la masonería a épocas de aún mayor antigüedad, y llegan a considerar como fundadores a distintas figuras bíblicas, como Tubal-Caín, Moisés, Noé o el mismísimo Adán. Más realistas, pero todavía en el ámbito de lo mítico o de lo pseudohistórico, diversos autores han atribuido este origen a los constructores de las pirámides en el antiguo Egipto, a los Collegia Fabrorum romanos, a la orden de los Templarios, la de los Rosacruces o a los humanistas del Renacimiento.

La hipótesis más aceptada afirma que la francmasonería moderna procede de los gremios de constructores medievales de castillos y catedrales (la llamada masonería operativa ), que evolucionaron hacia comunidades de tipo especulativo e intelectual, conservando parte de sus antiguos ritos y símbolos. Este proceso, que pudo iniciarse en distintos momentos y lugares, culminó a principios del siglo XVIII.

Los constructores o albañiles medievales, denominados masones, disponían de lugares de reunión y cobijo, denominados logias, situados habitualmente en las inmediaciones de las obras. Era común a los gremios profesionales de la época el dotarse de reglamentos y normas de conducta de régimen interior. Solían también seguir un modelo ritualizado para dar a sus miembros acceso a ciertos conocimientos o al ejercicio de determinadas funciones. Los masones destacaron especialmente en estos aspectos.

Los gremios de constructores, albañiles y arquitectos son mencionados en varios de los más antiguos códigos de leyes, incluido el de Hammurabi (1692 adC). Pero suele considerarse que el primer código regulador específicamente masónico fue el que el rey Athelstan de Inglaterra dio a estas corporaciones en el año 926, denominado Constituciones de York. Este manuscrito se perdió en el siglo XV y fue reescrito de memoria por los que lo conocían. Por este motivo, la Carta o Estatutos de Bolonia, redactados en 1248, son el documento masónico original más antiguo que se conoce. Trata de aspectos jurídicos, administrativos y de usos y costumbres del gremio. Le siguen en antigüedad otros documentos, como el Poema Regius o manuscrito Halliwell (1390), el Manuscrito Cooke (1410), el Manuscrito de Estrasburgo (1459), los Estatutos de Ratisbona (1459), los de Schaw (1598), el Manuscrito Iñigo Jones (1607), los de Absolion (1668) y el Sloane (1700). Todos estos manuscritos se refieren a la masonería "operativa" o gremial, de la que especifican sobre todo las reglas del "oficio, y los historiadores suelen referirse a ellas en un sentido genérico como "constituciones góticas".

Respecto a los rituales masónicos, el primer documento de relevancia del que disponen los historiadores se refiere a una de estas organizaciones de la construcción que es particular de Francia, el Compañerismo o Compagnonnage, y data de 1655. Sin embargo, ya desde 1630 aparecen distintos documentos que aluden a los usos rituales de la masonería escocesa. El ritual masónico completo más antiguo que se conoce es el manuscrito denominado Archivos de Edimburgo, que data de 1696.

Con la evolución de la sociedad y las transformaciones económicas, la mayor parte de las logias de la "masonería operativa" dejaron poco a poco de ejecutar obras materiales, transformándose en organizaciones fraternales, pero conservando, en parte, sus usos y costumbres tradicionales. La francmasonería especulativa es el producto de esta transformación. Desde el siglo XVII, algunas logias de masones operativos comenzaron a recibir como miembros a personas ajenas al oficio, generalmente clientes, nobles o benefactores. El perfil de estos masones aceptados solía ser el de intelectuales humanistas, interesados por la antigüedad, el hermetismo, las ciencias experimentales nacientes, etc. Las logias de este tipo se convirtieron en un espacio de librepensamiento y especulación filosófica. Si se trata de una transformación radical o progresiva, es algo que los historiadores se cuestionan hoy en día. En cualquier caso, al menos en Escocia, el vínculo orgánico entre la antigua masonería y la nueva parece incontestable. Las logias «no operativas» se hacen cada vez más numerosas en Escocia, Inglaterra e Irlanda.

El 24 de junio de 1717, cuatro logias londinenses que llevaban el nombre de las tabernas en que realizaban sus encuentros (La Corona, El Ganso y la Parrilla, El Manzano y El Racimo y la Jarra), se reunieron para formar una agrupación común. Denominaron a la nueva organización Gran Logia de Londres y de Westminster, y su primer Gran Maestro fue Anthony Sayer. La creación de esta nueva institución supuso un salto significativo en la organización de la masonería, que trascendió así del ámbito logial. Formada en parte por miembros de la Royal Society próximos a Isaac Newton, la nueva Gran Logia se dotó en 1723 de una Constitución redactada por dos pastores protestantes: Jean Theóphile Désagulliers y James Anderson, quien, como compilador, dio nombre a las que se conocen como Constituciones de Anderson. Más allá de las diferentes interpretaciones que se dan sobre el alcance de elementos concretos del texto de las Constituciones, la mayoría de los autores coinciden en resaltar el espíritu de tolerancia y no sectarismo que anima el conjunto, destacando su deseo de presentar a la masonería como un "centro de unión" entre todos los hombres, cualesquiera que sean las razas, opiniones y creencias que los distingan.

El ritual practicado por la primera Gran Logia, aunque enriquecido y desarrollado, era perfectamente conforme a los usos escoceses "sobre todos los puntos de la Masonería", tal como lo atestigua el acta de la visita de Désaguliers a la logia Mary´s Chapel el 24 de agosto de 1721. Los rituales de esta primera Gran Logia se conocen por una obra publicada en 1730, La masonería diseccionada (Masonry Dissected), que los reveló al público, y generó gran escándalo entre los miembros de la orden.

Pese a que la creación de la Gran Logia de Londres generó reacciones contrarias por parte de algunos sectores de la masonería operativa inglesa, el nuevo modelo masónico se extendió rápidamente por Europa y América con la creación, en los años siguientes, de la Gran Logia de Irlanda en 1725, la primera Gran Logia de Francia entre 1726 y 1730, la Gran Logia Provincial de Pennsilvania en 1731, la Gran Logia Provincial de Massachussets en 1733 y la Gran Logia de Escocia en 1736.

Organización de los Illuminati

Los Iluminados fueron una de las muchas sociedades y asociaciones caracterizadas por la formación del fenómeno moderno de la opinión pública durante la ilustración, tal como Jürgen Habermas describió en 1962 en Historia y crítica de la opinión pública. Durante las castas sociales premodernas sucedía en la iglesia o en la corte y pervivía ahora: la posibilidad de traspasar las fronteras estamentales para reunirse en niveles sociales al menos a priori igualitarios, en las sociedades lectoras, o diveras asociaciones cartitativas (como las sociedades de amigos del país), en los francmasones y los rosacrucianos o incluso en las sociedades secretas como los Iluminados.

A diferencia de otras sociedades, los Iluminados tenían un programa político explícito, mientras que entre los francmasones por ejemplo son indeseables las disputas religiosas, confesionales o políticas. También se reconocen los masones por su afiliación, y no son pues, a diferencia de los iluminados, estrictamente secretos. Aunque los Iluminados adoptaron aspectos masónicos como la logia y la jerarquía, también es cierto que ni pertenecían a la misma orden ni cooperaban en organizaciones francmasónicas nacionales, como la gran logia o el gran oriente.

Para infiltrarse mejor en ellos, Knigge dotó a la orden de una estructura apoyada en la masona con grados titulados muy imaginativamente, y cada uno de los cuales tenía su propio ritual iniciático y "secretos", que se les revelaba a los iniciados: un "criadero" que introduciría novatos en la esencia de la logia y la sociedad secreta, compuesta de los grados "novicio", "minerval" (deriv. de Minerva), e "iluminado menor". La "clase masona" tomada de la masonería contenía el grado "peón", "oficial", "maestro", "iluminado mayor" e "iluminado regente". Coronaba la orden la clase mistérica, compuesta por en los grados "sacerdote", "Regent", "Magus" y "Rex" y cuyos reglamentos y ritos, debido al breve tiempo que supervivió, no llegaron a redactarse.

Asimismo, como mistificación de gran efecto publicitario, cada miembro de la orden recibe al iniciarse un nombre secreto (o de guerra), que nunca era cristiano, o como mínimo, de origen ortodoxo: Weishaupt se llamó así mismo con el significativo nombre de Espartaco, el cabecilla de las revueltsa esclavas romanas; Knigge era Filón de Alejandría, un filósofo judío; Goethe recibió el nombre Abaris, por un mago escita. También la geografía recibía nombres secretos (Múnich, p. ej., se llamaba Atenas; el Tirol, Peloponeso; Frankfurt era Edessa; e Ingolstadt, Eleusis). Incluso hasta la fecha se indicaba según un calendario secreto de nombres mensuales persas y cuya numeración anual comenzaba en el 632.

Los nombres de la orden contribuían a la igualdad entre iluminados: ya que los dos primeros grados sólo se llamaban por los nombres de la orden, no podían saber unos de otros, quién era noble, quién burgués, quién profesor universitario, quién sólo camarero o estudiante. Aparte de esto, formaban parte de un rígido programa educativo, que la orden le imponía a sus miembros. Cada iluminado debía no sólo darle explicaciones a su tocayo espiritual, sino que también recibía de los superiores de la orden una cuota literaria mensual, en la que obras deísticas e ilustradas ocupaban un lugar principal y en grado creciente. Su evolución moral y espiritual debía además que hacerla constar en un diario llamado cuaderno Quibuslicet. En caso de que estuvieran mal hechos o no contuvieran los avances previstos, respondía el mando de la orden con una carta de reproche.

Junto a la completa igualdad dentro de los grados, había una división jerárquica entre los distintos escalafones muy marcada. Esta dejaba mostrar ya en los juramentos, que cada iniciando debía prometer solemnemente.
Eterno silencio firme lealtad fidelidad y obediencia a todos los superiores y estatutos de la orden
Además de la estricta jerarquía había que añadir la estructura esotérica de la orden, lo que significa que a los novatos se les engañaba conscientemente sobre esta auténtica meta. En la "guardería" significaría que el nuevo no era para nada el objetivo de la orden.
Para socavar los regímenes terrenales o espirituales, apropiarse del dominio mundial y etcétera. De haberse imaginado nuestra sociedad desde esos puntos de vista, o si han entrado con esas intenciones, se han engañado completamente.
Porque en los grados superiores de la orden se les revelaría el "mayor de todos los secretos",
que tantos desean con ansia, tan a menudo han buscado estérilmente, el arte, de regir a los hombres, de conducirlos a lo bueno […] y después guiarlo todo, con lo que los hombres hasta ahora sueñan y sólo a los más iluminados les parece posible.

El arcano más profundo de los Iluminados era pues su propio sistema de dominio moral, ya practicado entre los numerarios, pero que debería también aplicarse fuera. Este fraude y tutelage a los miembros de grados inferiores pronto provocó críticas incluso dentro de la orden. Le debían a la meta de Weishaupt, la perfección del individuo por sugerencia de la propia educación y la dirección oculta. La condición a estas mejoras del individuo le parecía que era el conocimiento de todos sus secretos. Esto parece haberlo adoptado de su peor enemigo: los jesuítas, cuya obediencia ciega y su antenta pero efectiva manipulación humana mediante la penitencia. Sobre todo la orden permanecía, como el investigador Agethen constató, unida a sus enemigos por un cruce dialéctico: para emancipar al individuo del dominio mental y espiritual eclesiástico, se aplicó el método jesuítico de examen de conciencia; para transportar al cortejo triunfal ilustrado y de la razón, se tenía un sistema extremo y un montaje místico que recordaba al las ensoñaciones irracionales rosacrucianas; y para finalmente liberar a la humanidad del despotismo principesco y real, se avasallaba a los miembros con un sistema de auténtico control y psicotécnicas totalitarias.

El Ángel Exterminador

El Ángel Exterminador es el nombre de una sociedad secreta española, absolutista y clerical, del siglo XIX, cuya existencia se tiene aún por no confirmada o hipotética.

El cometido de esta sociedad sería, ante todo, por medios ilegales y violentos, incluido el asesinato, devolver la Inquisición a España, destruir los restos del Liberalismo, derrocar a Fernando VII, tenido por demasiado progresista y afrancesado, proclamar como rey de España a su hermano Carlos María Isidro, más fanáticamente católico, y aliar para siempre altar y trono.

Su labor habría empezado según algunos (el general Juan van Halen en concreto) ya en el Sexenio absolutista, en 1817, y, según otros, durante la Década Ominosa (1823-1833). El hispanista Gerald Brenan (1894-1987), en su ensayo El laberinto español, propone como fecha de fundación 1821, aún durante el Trienio Liberal; el historiador Estanislao de Kotska Vayo (1804-1864) apuesta por el año 1823.
El año más citado como fecha de su fundación es 1827, aunque por razones tan arbitrarias como las de los anteriores.

Después de la muerte de Fernando VII en 1833, la sociedad habría pretendido hacer resurgir la Inquisición tras su abolición definitiva en 1834 por Francisco Martínez de la Rosa. 
Se suele considerar como casos en que actuó el Ángel Exterminador la Rebelión de los Malcontents o Agraviados en Cataluña y el juicio y ejecución del maestro librepensador Cayetano Ripoll en 1827.

La sociedad habría estado compuesta por el bando más irreductible del absolutismo, los apostólicos, y sobre todo por obispos, entre los cuales el presidente sería el de Osma, que por entonces era Juan de Cavia González (tuvo la diócesis de 1815 a 1831 y luego quedó vacante hasta 1848). 
Formarían parte de ella importantes personajes de la época, como el Conde de España o Francisco Tadeo Calomarde, quienes, tras ser aparentemente leales a Fernando VII, pronto se pasaron al Carlismo.

Pero el obispo de Osma era enemigo de las sociedades secretas: en una pastoral de 1827 alecciona a sus feligreses sobre los peligros de las sociedades secretas y avisa de que muchos papas ya habían advertido sobre ellas.
Por otra parte, las sociedades secretas absolutistas no eran necesarias: el papel de la Inquisición se hallaba bien traspasado a organismos nuevos como las Juntas de Fe y la Junta Secreta de Estado presidida precisamente por el obispo de Osma.
Más sentido tendría hablar de un grupo conspirativo y de presión de descontentos creado para oponerse a la llamada Camarilla de Fernando VII.

Por otra parte, un estudioso de las sociedades secretas como Vicente de la Fuente (1817-1889) en su Historia de las sociedades secretas antiguas y modernas en España, especialmente de la Franc-Masonería (1874) niega que la sociedad haya existido y aduce que nadie se ha puesto de acuerdo en la fecha de fundación de la misma, que no hay fuentes primarias y testimonios documentales y que la hipótesis más probable es que fuese un bulo y patraña inventado por la Masonería para desacreditar a sus enemigos absolutistas y católicos y justificar su misma existencia como sociedad secreta; el mismo Benito Pérez Galdós (1843-1920) dice en uno de sus Episodios nacionales que "ningún historiador ha probado la existencia de El Ángel Exterminador".

Sin embargo, no sólo liberales exaltados o progresistas, sino monárquicos y liberales conservadores como Juan Rico y Amat han defendido la existencia real de esta sociedad, que creen formada en 1823.

Rosacruz

El término rosacruz se refiere originalmente a una legendaria orden secreta que habría sido fundada, según la "Fama Fraternitatis" publicada en 1614, por "(...) el Padre Divino y altamente iluminado, nuestro Hermano C.R." iniciales de Christian Rosenkreuz, supuestamente nacido en 1378.

Diversas organizaciones esotéricas modernas, normalmente denominadas fraternidades u órdenes, que dependiendo de la organización, usan rituales relacionados, cuando menos en sus formas, con la francmasonería, reivindican ser las herederas de la legendaria Orden Rosacruz, dada a conocer públicamente en el siglo XVII.

Los símbolos asociados generalmente al término "rosacruz" son bastante heterogéneos, aunque en su gran mayoría suelen estar compuestos por diferentes combinaciones de una o más rosas decorando una cruz.
En algunos casos se usa una cruz envuelta por una corona de rosas; junto al símbolo puede aparecer un triángulo doble o una estrella. En otros casos es simplemente una cruz, a veces dorada, con una rosa en su centro, e incluso puede tratarse simplemente de algunos símbolos geométricos como el círculo, el cuadro y el triángulo, unidos en uno solo.
En otras ocasiones la rosa o la cruz pueden estar adornadas con símbolos cabalísticos y/o alquímicos, e incluso por símbolos egipcios. Por tanto, podría decirse que el símbolo utilizado para representar el término "rosacruz" varía dependiendo de la fraternidad que lo utilice, y de su naturaleza.

De la misma forma puede variar su escritura, ya que algunas organizaciones o autores actuales utilizan el término escrito como si fuera una única palabra ("Rosacruz"), otras como si fueran dos palabras diferentes ("Rosa Cruz") o bien uniendo estas palabras por un guion o una cruz ("Rosa-Cruz" o también "Rosa+Cruz") e incluso otras prefieren utilizar el término latino ("Rosae Crucis").
Para finalizar, algunas organizaciones usan el adjetivo ("Rosacruciana") para definirse.

Iluminados de Baviera: Objetivos

La orden de los Iluminados estaba comprometida con el modelo ilustrado. La meta era la mejora y el perfeccionamiento del mundo en el sentido de libertad, igualdad y fraternidad y la mejora y perfeccionamiento de sus miembros (de ahí también el viejo nombre Perfectibilistas). Weishaupt escribió en 1782 en un discurso:
Quien también generalmente quiere iniciarse en la libertad, la amplia iluminación en general: pero la Iluminación no consiste en el conocimiento de palabras, sino de cosas, no se trata de la comprensión de conocimientos abstractos, especulativos, teóricos, que inflan el espíritu, pero no mejoran el corazón.

Según Weishaupt el medio para alcanzar la libertad era principalmente la educación, pero no sólo la aportación externa de conocimientos, sino en primera línea la formación del corazón, la moralidad, que debería capacitar a los individuos para autodominarse, y por lo tanto serían superfluas otras formas de dominio como el despotismo de los príncipes absolutistas, pero también el despotismo espiritual ejercido por la Iglesia católica. Los modales de las viejas costumbres sería también condición y camino para una sociedad libre e igualitaria sin príncipes ni iglesia.

Como Weishaupt explicó en su discurso, la historia misma estaría de su parte: recurriendo a pensadores como Joachim von Fiore presentó una historia filosófica entre periodos temporales: en la "Infancia de la humanidad" no había ni dominio ni propiedad ni ansias de poder. Eso habría tenido comienzo en la "Época juvenil", con el surgimiento de los primeros estados, pero que se desviaban más y más hacia el despotismo. Pero de ahí surgió la nostalgia del paraíso perdido de la ausencia de dominio: "el despotimo mismo debería ser el medio para facilitar el camino a la libertad" escribió Weishaupt en una redacción para la clase de misterio de su orden. En el "tiempo de la madurez" el género humano se superará el despotismo sin violencia a través de la provocación de la nostalgia de la libertad mediante la ilustración y mediante el autodominio que él impartía. Para difundir ahora esta ilustración y para devolver a los hombres a la "tierra prometida", debía de ser la tarea de las escuelas ocultas de sabiduría, a quienes Weishaupt les presuponía una línea tradicional ideal desde los protocristianos hasta los masones. Aunque bien es verdad que los francmasones declaran ser apolíticos, los Iluminados les servirían como máscara. Finalmente un "Tiempo de decadencia" iniciará un nuevo ciclo.

En esta representación histórica se mezclan el milenarismo medieval y las utopías modernas, las profecías premodernas de un mundo redimido y pronósticos modernos de como se alcanzarían por propias obras. Weishaupt compatibilizó ambos mensajes contradictorios: por un lado, predicó el quietismo, que exoneraba a sus miembros de cualquier responsabilidad del progreso histórico; y por el otro, exigía un activismo subversivo que socavara activamente el sistema de gobierno imperante. Cuál de ambos aspectos primaría, lo dejó pendiente. Eso significa por una parte que era solo cuestión de esperar, pues el tiempo del despotismo absolutista finalizaría desde una lógica interna casi por sí mismo. Por otra, Weishaupt sostenía que los iluminados participarían solamente por su actividad, incluso mediante su mera presencia, en la abolición del despotismo.

La abolición del sistema absolutista no debería pues conseguirse mediante la vía revolucionaria, sino por los recursos personales políticos: querían conquistar más y más posiciones claves estatales absolutistas, para sucesivamente conducirlas a su propia violencia. En los últimos estadios utópicos, sobre si y cómo el estado sería realmente disuelto tras alcanzar el poder o si simplemente los iluminados los reemplazarían en una especie perfeccionada de despotismo ilustrado, es algo sobre lo que Weishapt no dio datos.

Los Hijos de Lee Marvin

Los Hijos de Lee Marvin es una sociedad secreta dedicada al emblemático actor estadounidense Lee Marvin.
El único requisito de entrar en el club es que uno debe tener un parecido físico sufiente como para ser un posible hijo de Lee Marvin.

Sus fundadores son el cineasta Jim Jarmusch y los músicos Tom Waits, John Lurie y Richard Boes, y entre sus miembros figurarían otros músicos tales como Nick Cave, Iggy Pop o Neil Young.

Según Jarmusch: "no soy libre para divulgar información sobre la organización, más allá de confirmarte que existe. Puedo revelarte los nombres de otros tres miembros de la organización: Tom Waits, John Lurie, and Richard Bose. Para ser miembro tienes que tener una estructura facial tal que pudieras ser pariente o ser incluso un hijo de Lee Marvin. No hay mujeres, obviamente, en la organización. Tenemos comunicados y reuniones secretas. Es todo lo que te puedo decir."

Tom Waits explica en qué consisten las reuniones de sus miembros: "tomar café, hablar de películas, disfrutar de la compañía. Lee Marvin es sólo el padre espiritual. Pero la organización está en crisis. Jim dejó entrar a varias chicas y ahora la gente empieza a hacer preguntas, como usted. Antes era más como la CIA, ¿entiende? Muy secreta, muy privada. Vamos a tener que replanteárnoslo todo."

Los Apóstoles de Cambridge

Los Apóstoles de Cambridge, también conocidos como la Cambridge Conversazione Society, son una sociedad secreta de la élite intelectual de la Universidad de Cambridge fundada en 1820 por George Tomlinson, un estudiante de Cambridge que llegó a ser el obispo de Gibraltar.

La sociedad obtuvo su apodo, los Apóstoles por haber sido sus fundadores en número de doce. La mayor parte de los miembros son subgraduados, aunque ha habido estudiantes graduados entre los miembros y miembros que ya ostentaban puestos en la universidad y en el college. Tradicionalmente, la sociedad captó a muchos de sus miembros en el King's College y en el Trinity College, aunque éste ya no es el caso.

La sociedad es esencialmente un club de debate. Las reuniones se celebran una vez a la semana, tradicionalmente las tardes de sábado, y en ellas un miembro da una charla sobre un tema, que después es discutido entre todos; durante las reuniones, los miembros solían comer sardinas en pan tostado, las llamadas whales (ballenas).

Los Apóstoles guardan un diario de cuero de su membresía ('The Book') que incluye notas manuscritas sobre los temas de los que cada miembro ha hablado. Está incluido en el llamado "Arca", que es una colección de papeles con algunas notas manuscritas desde los primeros días del grupo, sobre los temas tratados y los resultados del debate. Es una cuestión de honor el que las preguntas tengan sólo una relación tangencial con el tema del debate.

Los miembros llamados 'Apóstoles' son los que están en activo, mientras que a los miembros antiguos se les llama "ángeles". Los subgraduados solicitan convertirse en "ángeles" tras graduarse o ser premiados. Cada pocos años, y en medio de una gran secretismo, todos los ángeles son invitados a una cena de Apóstoles en una facultad de Cambridge.

Los Apóstoles se hicieron famosos fuera de Cambridge en los años anteriores a la Primera guerra mundial con el auge del grupo de intelectuales conocidos como Grupo de Bloomsbury. John Maynard Keynes, Lytton Strachey y su hermano, G. E. Moore, y Rupert Brooke fueron todos Apóstoles y seguidamente prominentes miembros del grupo de Bloomsbury.

La Orden de los Iluminados: florecimiento y prohibición

Adolph Freiherr Knigge
Una reorganización en la Orden sucedió en 1780 tras la adhesión del aristócrata bajo-sajón Adolph von Knigge. Tal como el propio Weishaupt confesó, no existía "en absoluto, sólo en su cabeza". Y en 1782 Freiherr le proporcionó a la orden una estructura paramasónica, con Weishaupt y Knigge entre otros como directores sobre el llamado "Areópago". Con esta nueva distribución consiguieron los Iluminados reclutar a muchos masones e infiltrarse en logias enteras.

De trasfondo estaba la crisis iniciada hacia 1776 entre los niveles altos masónicos alemanes con la ruptura de la Estricta observancia templaria. Karl Gotthelf von Hund und Altengrotkau había conseguido atraerse a las diferentes logias hacia su mandato mediante este rito más bien apolítico-romántico, que aseguraba ser sucesor de la orden Templaria, disuelta en 1312. Durante muchos años, además había afirmado mantenerse en contacto con "Superiores desconocidos", que le habían iniciado en la francmasonería. Como al fallecer en 1776 ningún tipo de "Superiores secretos" contactara con ellos, había gran confusión en la logia. En la convención masónica de la Estricta observancia, acontecida en Wilhelmsbad entre el 16 de julio y el 1 de septiembre de 1782, Knigge y su segundo representante de los Iluminados, Franz Dietrich von Ditfurth, un ilustrado radical manifiesto, se ganaron el liderazgo de opinión para su orden. El sistema templario fue abandonado, y la orden de la Rosacruz quedó en minoría en su esfuerzo por mantener esa tradición. Ambos iluminados consiguieron incluso, con Johann Christoph Bode, ganarse a un representante principal de la Estricta observancia.

A consecuencia, el número de miembros aumentó rápidamente, sin embargo este éxito suponía a la vez el comienzo del final: Knigge no veía que se honrasen su resultado aumentando la orden y amenazó epistolarmente con delatar sus secretos a los jesuitas y a los rosacrucianos. Con lo que sólo reforzó la desconfianza de Weishaupt, a quien le creaba considerables preocupaciones, que Knigge y a su vez por el diligente Bode hubieran incorporado al príncipe Karl von Hessen-Kassel y a Ferdinand von Braunschweig, así como con el duque Ernst von Sachsen-Gotha y Carl August von Sachsen-Weimar, todos ellos representantes de la autoridad absolutista. Estas sospechas no estaban infundadas, pues Carl August y su consejero privado, Goethe, sólo se habían afiliado para investigar a la Orden.

Como resultado se agudizaron las discrepancias entre Weishaupt y Knigge hasta el punto de que la orden amenazaba con disolverse. En febrero de 1784 se convocó en Weimar para eso un tribunal arbitral llamado "congreso". Para sorpresa de Knigge el juicio del congreso en el que participaron entre otros Goethe, J. G. Herder y Herzog Ernst von Sachsen-Gotha es que debía construrise un nuevo Areópago. Este parecía ser un compromiso tolerable. Pero como era previsible que el fundador de la orden siguiera siendo influyente aún sin presidencia formal en el Areópago, lo que significaba una clara derrota para Knigge. Se acordó el silencio y el retorno de todos los papeles y el primero de julio abandonó Knigge la orden. En el tiempo siguiente se apartó de los "estragos de la moda" de querer arreglar el mundo mediante sociedades secretas. Por su parte Weishaupt le entregó la dirección de la orden a Johann Martin, conde de Stolberg-Roßla.

Karl Theodor
Durante las disputas internas las asociaciones secretas habían atraído sobre sí la atención de las autoridades bávaras. Eran el blanco de sospechas de asesinatos afines a la ilustración, que pretendían alterar el orden tradicional, infltrándose entre los funcionarios públicos para alcanzar un "Estado razonable". Consecuentemente el 22 de junio de 1784 el príncipe elector Karl Theodor prohibió todas las "comunidades, sociedades y fraternidades" fundadas sin su aprobación señorial.

El dos de marzo de 1785, bajo presión de Peter Frank, canciller barón de Kreitmayer, el barón rosacruciano de Törring y otros cortesanos, se promulgó un edicto adicional, que esta vez prohibía a los Iluminados y a los Francmasones llamándolos por su nombre y considerándolos altos traidores y enemigos de la religión. Mediante registros domiciliarios se confiscaron varios papeles de la orden que aportaron sucesivos indicios sobre la radicalidad de sus propósitos. Documentos encontrados en un mensajero difunto informaron sobre el nombre de un miembro. Ese mismo año el papa Pío VI aclaró en dos cartas al obispo de Freising (18 de julio y 12 de noviembre), que la adhesión a la orden era incompatible con la fe católica.

A consecuencia de las prohibiciones de 1784-1785 se produjeron las persecuciones de miembros. Se llegó a registros domiciliarios y confiscaciones, algunos consejeros y oficiales perdieron el puesto, algunos miembros fueron desterrados, pero nadie resultó encarcelado. El mismo Weishaupt cuyo papel fundador se desconocía al principio, resultó sospechoso, pero sólo huyó cuando tuvo que admitir la fe católica, primero a la ciudad imperial libre Ratisbona y en 1787 otra vez a Gotha, donde Herzog Ernst le proporcionó una consejería áulica sinecura.

En abril de 1785 el conde Stolberg-Roßla declaró la orden oficialmente suspendida, tras aboliciones temporales. Bode aprovechó la coyuntura para conservar la asociación con vida. E intentó resucitarla con ayuda de la Iglesia minerval de Weimar y la Orden de los amigos invisibles, pero debió abandonar en 1790 debido al clima estrictamente antiiluminista de los años revolucionarios. Los investigadores están generalmente de acuerdo, en que la desarticulación de la orden de los Iluminados fue completa.

El 16 de agosto de 1787 se promulgó un tercer y más estricto edicto de prohibición so pena de muerte, del reclutamiento de miembros para Masones e Iluminados. Continúan también en los círculos autoritarios rumores de una supervivencia de los Iluminados.

Estas promulgaciones desataron una primera histeria antiiluminista, especialmente se sospechaba de las agitaciones de las asociaciones secretas ilustradas radicales. Una segunda ola, claramente más enérgica, sucedió durante la Revolución francesa, pues el miedo a los jacobinos se fundió con el anterior a los Iluminados. En este estado anímico el ministro de Estado bávaro Maximilian von Montgelas –quien a su vez había sido iluminado– hizo prohibir todas las organizaciones secretas al llegar al poder en 1799 y otra vez en 1804. Cómo de fuerte era la fascinación pública en los años en torno a la Revolución francesa por las misteriosas e inquietantes sociedades secretas e iniciáticas, se nota por diversas obras literarias de la época, desde Der Geisterseher de Schiller hasta Der Groß-Cophta de Goethe y las inquietantes sociedades de Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, pasando por Jean Paul Die unsichtbare Loge (1793).

Hoy recuerda en Ingolstadt sólo una placa conmemorativa en el edificio en el que se encontraba la sala de reuniones de los Iluminados. El edificio se encuentra en el número 23 la calle Theresien, antes llamada Am Weinmarkt 298, en la zona urbana exclusiva para viandantes.

Damas Blancas

Las Damas Blancas es una sociedad secreta femenina cuyos orígenes pueden rastrearse hasta el mundo antiguo.
Se trata de una organización integrada exclusivamente por mujeres, y su insignia es una rosa blanca, ya que en sus primeras etapas quienes perteneciían a esta organización utilizaban esta flor para identificarse, y que habría dado origen a su nombre moderno.

Si bien no existen documentos que avalen su existencia hasta bien entrada la Edad Media, hay indicios de que sus inicios están ligados a los cultos a Afrodita en Grecia.
La sociedad habría perdurado tomando como objeto de culto a Venus, ya en Roma, y a través de ésta se habrían esparcido por buena parte de Europa.

Sin embargo no es hasta comienzos del siglo XIII que puede hallarse evidencia de la existencia de esta sociedad secreta, mencionada en documentos del período en que gobernó la casa de Hohenstaufen el Sacro Imperio Romano Germánico, hallados en el monasterio de Rupertsberg, en los que se hace alusión a las "Damas de la Rosa Blanca" (Damen der Weißen Rose), y se mencionan relatos que ubicarían a la misma condesa de Rheineck, Gertrude von Nordheim, una noble famosa por su gran belleza, como Große Mutter, Gran Madre, de las Damas de la Rosa Blanca.

La organización sería duramente perseguida por la Iglesia, bajo la acusación de la práctica de brujería, razón por la cual sería prácticamente desarticulada, y las integrantes sobrevivientes desaparecerían.
Sin embargo se sabe que diversos grupos permanecerían en la clandestinidad, y ya no volverían a identificarse públicamente, manteniendo la identidad de sus integrantes en el más estricto secreto.
No será hasta el siglo XVIII que volvería a haber noticias de diferentes grupos de "Damas de la Rosa Blanca" en países tales como Italia, España, Alemania o Inglaterra, aunque se han constatado la existencia de grupos en la mayor parte de los países de Europa, y el surgimiento en el siglo XIX de grupos similares en América.

El nombre "Damas Blancas", sería una variación sufrida a  través de los siglos de las "Damas de la Rosa Blanca", aunque por la naturaleza secreta de estos grupos, y el largo período de aislamiento debido a la persecución sufrida, habrían originado diferentes denominaciones, siendo las más conocidas: "Damas Blancas", "Rosas Blancas", "Damas de la Rosa Blanca", "Logia Blanca" y "Logia de Venus".

Se estima que sólo aquí en España, Damas Blancas contaría con más de 1200 integrantes al día de hoy, aunque esta información ha sido puesta en duda ya que se ha instalado un debate entre quienes afirman que esta organización nunca ha existido y se trata de una tradición popular, quienes sostienen que sí existió pero fue desmantelada durante la Edad Media, y quienes sostienen que existen evidencias de diversos grupos activos hasta nuestros días.

No debe confundirse a las Damas Blancas con las Damas de Blanco; ésta última se trata de una organización cubana anticastrista que no guarda vínculos de ninguna especie con las Damas Blancas.

Dragon Rouge

Dragon Rouge (Dragón Rojo), también conocido como la Ordo Draconis et Atri Adamantis, es una orden mágica fundada la noche de año nuevo de 1989 en Suecia, sus miembros practican las artes ocultas y ayudan a explorar la magia negra. Cuenta con más de 500 miembros alrededor del mundo. Existen dos logias en Suecia, una en Italia, una en Alemania y otra en Polonia.

Es inusual entre las órdenes mágicas enfocarse en el lado oscuro de la magia, sus únicos competidores son el Templo de Set y la Ordo Templi Orientis.

Dragon Rouge lleva a cabo ceremonias, prácticas mágicas en conjunto, noches de estudio y lectores invitados. Los miembros viajan a lugares de culto como el barco Tumuli en Suecia o el Externsteine en Alemania. Para los miembros iniciados también se llevan a cabo noches de discusión filosófica, cenas y festividades.

La Orden es financiada por una membresía anual y donaciones.

Culturalmente, los miembros del Dragon Rouge están interesados en el lado oscuro, en sus diferentes formas de expresión. Los miembros creen que éstos pueden dar al hombre una mirada al lado oculto de la existencia. Entre los miembros de Dragon Rouge hay numerosos músicos, pintores y escritores. Musicalmente, Richard Wagner y sus óperas mitológicas son importantes para el Dragon Rouge, pero también la música moderna Metal y Gótica, en especial de la banda sinfonica Therion, de los que sus letras son escritas por el fundador de Dragon Rouge Thomas Karlsson.

La filosofía del lado oscuro es representada por el Camino de la Mano Izquierda (Left-Hand Path) y su ideología. Su objetivo es la Apoteosis, o convertirse en un dios. Dragon Rouge no muestra al público un libro sagrado detallando como lograrlo. Sin embargo, existen enseñanzas y textos inspirados que son considerados por los miembros como necesarios. Algunos se han publicado, generalmente en sueco. Estos son: Kabbala, kliffot och den goetiska magin (traducido al alemán e italiano), Uthark - Nightside of the runes (traducido al alemán), Adulrunan och den götiska kabbalan y Astrala resor, ut ur kroppen. Todos escritos por Thomas Karlsson. Algunos otros autores relacionados al Dragon Rouge son Tommie Eriksson, autor de Mörk Magi, y Asenath Mason, autor del Libro de Mephisto.

Entre los escritores mágicos estudiados están Carlos Castañeda, Julius Evola y Kenneth Grant. Los miembros de Dragon Rouge deben leer textos de filósofos clásicos como Heráclito, Platón y Plotino, así como pensadores contemporáneos como Nietzsche, Heidegger y Henri Bergson.

Una de las ideas principales de Dragon Rouge es que actualmente el hombre sólo usa una fracción de su capacidad. Se supone que a través de la práctica del ocultismo tradicional se podrá contactar con éstos lados ocultos. Carl Jung es el psicólogo más importante para el Dragon Rouge. También se estudia la parapsicología y se realizan experimentos de este tipo.

La Iniciación no es una ceremonia formal, pero se espera como resultado de ciertos logros en la magia. "Convertirse en un dios" se interpreta como el estado en el que el iniciado transforma su vida de una en que reacciona a condiciones externas a otra gobernada por su libre voluntad.

El sistema es una extracción de cuatro tradiciones: el Ars Goetia, la Runología de Odín, Tantra y la Alquimia. Una aparente mayoría de los miembros de las últimas tres desaprueban su uso en el Dragon Rouge. Técnicas que originalmente no forman parte de éstas tradiciones, como la proyección astral, también se incluyen en el Dragon Rouge.

  • 0 Miembro de Dragon Rouge. Donde el no iniciado comienza
  • ---Iniciación---
  • 1 Lilith 1.0° La puerta a lo desconocido: Los miembros estudian la filosofía básica de la orden
  • ---Avance hacia el Inframundo---
  • 2 Gamaliel 2.0° Los sueños oscuros: Los miembros estudian sus sueños para lograr el sueño lúcido Magia astral. La brujería. Los misterios de la luna oscura. La diosa oscura.
Ordo Draconis Minor
  • 3 Samael 3.0° La filosofía de la trayectoria de la izquierda. Trabajando como magia Yezidi y el lado oscuro de los Chakras
  • 4 A'arab Zaraq 4.0° El lado oscuro de Venus.
  • ---El Abismo Menor--- Se prohíbe la co-membresía con otras órdenes mágicas después de aquí.
Ordo Draconis Major
  • 5 Thagirion 5.0° La iluminación de lo nocturno. El sol negro. La unión del dios y la bestia.
  • 6 Golachab 6.0° Ragnarok. La activación de Surt / Sorath. El magnetismo de la lujuria y el sufrimiento.
  • 7 Gha'agsheblah 7.0° Los niveles más altos de eroto-misticismo. Preparativos para el abismo
  • ---El Abismo Mayor---
  • 8 Satariel 8.0° apertura de los ojos como Lucifer / Shiva / Odin. El principio de Drakon
  • 9 Ghagiel 9.0° El aligeramiento de la estrella de Lucifer
  • 10 Thaumiel 10.0° El cumplimiento de la promesa dada por la serpiente. (Divinidad)
Adamas Ater
  • 11 Thaumiel 11.0° El agujero negro. El paso a la nueva creación. Universo

La Masonería

La francmasonería o masonería se define a sí misma como una institución discreta de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica fundada en un sentimiento de fraternidad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad a través de la razón y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada "Gran Logia", "Gran Oriente" o "Gran Priorato".

Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o "especulativa" ha sido descrita a menudo como un sistema particular de moral ilustrada por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno.

La historia institucional de la masonería presenta numerosas disidencias, cuyas principales causas, con importantes matices y derivaciones, están relacionadas con la admisión de la mujer en la masonería, la cuestión de las creencias religiosas o metafísicas, la naturaleza de los temas tratados o la forma de trabajar de las logias, así como con las bases sobre las que se fundamenta la regularidad masónica. La existencia de distintos puntos de vista sobre estos y otros temas ha dado lugar al desarrollo de distintas ramas o corrientes masónicas, que a menudo no se reconocen entre ellas.

Las Sociedad del Anillo

La Sociedad del anillo fue una sociedad secreta de carácter político que existió en España durante el trienio constitucional (1820-1823), siendo sus miembros conocidos como los anilleros.

Estaba organizada por Martínez de la Rosa, el conde de Toreno, el duque de Frías y Calatrava y el duque de Anlona, que era su presidente, agrupaba a una serie de elementos liberales muy moderados, salidos de la masonería en su mayor parte, que llevaban una sortija para darse a conocer entre sí.

Su programa político se orientaba hacia una reforma de la constitución en sentido moderado, con introducción de un sistema bicameral; parece que contaban con obtener la aprobación del propio Fernando VII. El fracaso del golpe de fuerza realista de julio de 1822, hundió a los anilleros, junto con todo el partido moderado.